Se consideran productos lácteos a la leche y sus derivados procesados. La leche, altamente nutritiva, es producida por las glándulas mamarias de las hembras de los mamíferos. Esta sustancia tiene como principal función nutrir a sus hijos hasta que son capaces de ingerir otros alimentos. El ser humano es el único animal que consume leche de otros animales y es el único que consume leche más allá de la etapa de crecimiento.

La leche materna humana es muy distinta a otras leches de otras especies mamíferas, pero especialmente diferente a la de vaca. La leche humana materna, es un tipo de leche muy suave, fácil de digerir, con proteínas humanas, enzimas y hormonas necesarias para un crecimiento natural, con el tipo de grasa idónea, con los mejores  azúcares para aportar energía, y con la correcta composición mineral para la salud y desarrollo del ser humano en su etapa de crecimiento.

La leche de vaca es de distinta naturaleza, contiene cuatro veces más proteínas que la leche humana, con más cantidad de caseína y con una mayor concentración de azúcares, grasas, hormonas, enzimas y sales minerales. Un ser humano tiene un peso aproximado de 70 kilos y una vaca de 500 kilos (7 veces más que una persona), por lo tanto la leche vacuna, para alimentar a un ternero en la época de lactancia, necesita mayor cantidad de nutrientes que permitan estimular un crecimiento acelerado para que el ternero logre al año alcanzar su peso ideal de 150 kilos.

Lo que no sabemos sobre la leche y los lácteos es que de acuerdo al estudio realizado por Harvard School of Public Health, éstos se recomiendan ser eliminados de una dieta saludable, pues su consumo sostenido puede causar desarrollo de cáncer de próstata y ovario; por su alta concentración de grasas saturadas y los químicos presentes en sus procesos de producción, no se aconseja su inclusión en la alimentación habitual. Es preferible que sean sustituidos en la dieta diaria, por leche vegetal (almendras, soya, coco, nueces, entre otras), agua u otras bebidas no azucaradas; y vegetales, como la lechuga, la coliflor, el brócoli y otros afines que aporten las cantidades requeridas de hierro y calcio que el ser humano necesita.

“No hay necesidad de beber más de un vaso o dos de leche baja en grasa o leche descremada al día. Menos leche está bien si usted consigue el calcio de otras fuentes. (…) Incluso la leche baja en grasa es alta en calorías y altos niveles de consumo puede aumentar el riesgo de cáncer de próstata y de ovario. Lo mejor es que los adultos limiten la leche (y todos los productos lácteos) a uno o dos vasos al día.” –Harvard

No obstante, se debe considerar su consumo en la etapa de crecimiento, como una de las principales fuentes de calcio para el buen desarrollo del sistema óseo y otras funciones del cuerpo. Luego de los primeros años de vida, estos alimentos empiezan a ser cada vez más difíciles de digerir y asimilar por el cuerpo debido a que siguen siendo sustancias muy nutritivas, pero son muy concentrados y densos;  por esto se recomienda su sustitución por otros alimentos que aporten los mismos nutrientes y sean más saludables para el organismo.

Harvard propone en su guía de alimentación saludable Healthy Eating Plate, el nuevo orden piramidal para un plato saludable; casi la mitad del mismo debe contener frutas y verduras, una cuarta parte es para granos enteros, y la otra cuarta parte es para proteínas saludables.

Plato de comida saludable

Porciones de un plato saludable

El calcio es importante. Pero la leche no es la única, o incluso mejor, fuente. (…) Buenas fuentes, no lácteas de calcio son las acelgas, la col china, la leche de soya fortificada, frijoles horneados, y los suplementos que contienen calcio y vitamina D (una opción mejor que tomar calcio solo). (…)”  –Harvard

Con una dieta rica en vegetales que aporten las cantidades requeridas de calcio, podemos tener una alimentación más balanceada y saludable. Si consideras que la leche es indispensable para tu dieta diaria, existen muchas leches vegetales, como la leche de almendras o coco, que tienen texturas y sabores similares, con mayores nutrientes y más saludables que puedes consumir en vez de la leche de vaca.